Memorias de un Estudiante Cibaeño

Las “Memorias de un Estudiante Cibaeño“, publicadas por el Licenciado David Azcona hace unos veinte años, fueron un verdadero éxito editorial. La obra fue largamente difundida y aclamada. Ahora que Ediciones Pingüino Verde edita “Memorias de un Abogado Cibaeño“, compartimos algunas de las numerosas reacciones provocadas por la primera obra, a fin de garantizar a los próximos lectores de la segunda su calidad y su capacidad de hacer reir y pensar.

“Memorias de un Estudiante Cibaeño” ha sido la única o primera obra en la historia de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra- PUCAMAIMA-, cuya lectura fue prohibida en las aulas de dicha alta casa de estudios, por órdenes direc- tas del Talibán y Mercader de la Iglesia Dominicana, Monseñor Agripino el “Agrio” Núñez Collado. Razón por la cual el Lic. José Luis Taveras, catedrático de Derecho Comercial, por más de 15 años, renunció a tan noble labor educativa, al haber sido reprimido directamente por el Talibán, por haberse osado leer varias anécdotas de esta gema de la literatura cibaeña.  ¿Por qué el Talibán prohibió su lectura? ¿Cuál fue la verdad que lo sacó de sus casillas? Lea la obra para que se entere.  

David Azcona, autor

“Artista de la palabra, príncipe del verbo”.

Carlitos Pichardo

“Queridísimo David, no dejo de reírme con tu obra. El estilo tuyo es interesante y jocoso. Sigue escribiendo. Christian, (e.p.d.), también lo leyó y piensa que tienes mucho talento y eres buen escritor”.  

Gimny Bernard

“Tu libro me parece excelente y se han quedado fascinado con el mismo todos quienes lo han leído. Después de todo no le diste tan duro al ‘Moreno’”.   

Ramón Hipólito Mejía, empresario.

“Grande entre los grandes, David Azcona. Sin desperdicios”  

Licenciado Norman de Castro

“Estimado David Azcona: Hacía tiempo que no me había reído con un libro. Tu obra es una verdadera terapia, se la recomiendo a todos mis pacientes.”  

Dr. César Mella, psiquiatra.

“En mi mesita de noche, la Biblia y las Memorias de un Estudiante Cibaeño”. 

José Antonio Fuentes, empresario

“Habrá que llamarlo maestro después de haber leído su magistral obra”.  Martín López 14/09/00  

Martín López

“Distinguido e ilustre literato Don David Azcona: He tenido la dicha de leer tu estupendo libro “Memorias de un Estudiante Cibaeño”. Fui precisamente estudiante de medicina de la PUCAMAIMA, precisamente durante la “Era de Azcona”, cuando tu ilustre figura era leyenda viviente…te quedaste grabado en mi memoria. Tú hazaña en la tarima de Agripino es digna de admiración. Siga p’ adelante que espero ansioso el ’upcoming’ bestseller sobre tus “Memorias de Abogado”.  

Dr. Johanee Dalmay, psiquiatra  

“Me dijo mi suegro, Pepín Corripio, a quien le regalé un ejemplar de tu obra, que aquél quien la escribió era un genio”.  Rafelito Barceló

Rafelito Barceló

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