Librerías dominicanas

Las librerías dominicanas desaparecen. En República Dominicana, hay, asombrosamente, cada vez más librerías que cierran sus puertas. Pero esta aparente amenaza a los lectores y escritores dominicanos es en realidad una oportunidad: la sustitución de las librerías electrónicas deben sustituir las convencionales. Esta transformación solo aportaría beneficios.

Librerías dominicanas: gallina de huevos de oro

En otro artículo demostramos que las librerías dominicanas son un negocio redondo. Con frecuencia, venden los libros a unos precios más elevados que los europeos. Disfrutan de exoneraciones de ITBI y de tarifas aduanales. Pero no las transmiten al consumidor. Se las embolsillan. Exigen a los escritores dominicanos unas comisiones. Y venden sus libros a consignación. Es decir, no invierten en inventario.

Sin embargo, son muchas las librerías que quiebran. Parece una paradoja, pero no lo es. Las librerías son, muchas veces, víctimas de su propia avaricia. Quieren sacar mucha ventaja. Pero matan su propio negocio. Por otro lado, la competencia es desleal. Hay librerías grandes que sacan beneficio de la economía de escala. Al comprar grandes cantidades de libros, logran costos más bajos. Además, muchas veces son importadoras y evitan los intermediarios. Es evidente que las librerías pequeñas no pueden competir. Y con su cierre, el mercado del libro se va volviendo oligopólico. Esto refuerza aún más la posición de las librerías grandes. Un verdadero círculo vicioso.

Una oportunidad, no una amenaza

Toda amenaza es una oportunidad. Un mercado oligopólico desfavorece tanto a los lectores como a los escritores. Porque es un incentivo a otros modelos para el sector editorial. Las librerías digitales, por ejemplo. Sus ventajas son innumerables.

Permite a los lectores adquirir libros a una fracción de precio de los libros en papel. Evitan gastos de desplazamiento y pérdidas de tiempo. Ofrecen libros accesibles en todo tipo de plataformas.

Los escritores también ganan. Evitan invertir miles de dólares en la impresión de sus libros. Evaden la censura de las librerías. Obtienen mayores márgenes.

Las librerías digitales benefician a todos los dominicanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *