Prólogo: Memorias de un abogado cibaeño

Cuando David Azcona me pidió que prologara esta obra, no lo dudé un segundo. Conociéndolo y habiendo leído “Memorias de un Estudiante Cibaeño”, de la que es la continuación lógica, era mi deber el hacerlo. En primer lugar, por las virtudes de David. Y, en segundo lugar, por el valioso testimonio que contiene este libro.  […]